lunes, 12 de marzo de 2012

Economía



El territorio de los Rarámuri


Sierra Tarahumara, codiciada por sus recursos naturales: metales y bosques.-

En la época colonial fueron sus yacimientos dispersos de oro y plata los que indujeron la llegada de buscadores, gambusinos y mineros así como la implantación de los primeros asentamientos de españoles, tal como lo atestigua la vieja arquitectura colonial de muchos pueblos. Desde entonces hasta la fecha, la fiebre por los metales preciosos, aunque ha sufrido la consabida secuencia de bonanzas y borrascas derivadas de la incierta oscilación de los precios internacionales del oro y la plata, no ha cesado. A finales del siglo XIX los bosques de pino y encino de las altas cumbres de la Tarahumara comenzaron a ser objeto de explotación industrial en manos de empresas extranjeras y nacionales.




Llegó la reforma agraria...

Como consecuencia de la reforma agraria, al inicio de años cincuenta, los ejidos comenzaron a instalar sus propios aserraderos y, sea en forma independiente o asociada a empresas, incursionaron en el mercado tanto nacional como extranjero (durmientes para el ferrocarril, vigas para las minas, rejas, madera apara muebles, celulosa.




La firma del tratado de libre comercio.-

Estas dos actividades productivas que han definido por siglos la integración de la Tarahumara a la economía nacional y al mercado mundial. En cuanto a la minería, y después de casi ocho décadas caracterizadas por la inestabilidad y la decadencia la firma  del Tratado de libre comercio, la penetración del capital canadiense, el repunte de los precios de algunos metales, la introducción de modernas tecnologías y la apertura de nuevas vías de comunicación comienzan a dibujar un nuevo panorama que expresa los signos de la globalización en las más apartadas regiones de la Sierra de Chihuahua.





Mercados inciertos promueven el Ecoturismo.-

Tras cerca de setenta años de explotación intensiva forestal y el contexto de precios y mercados cada vez más inciertos, el gobierno anuncio hoy en final de la era de la industria forestal, y con el respaldo de grupos ecologistas y convenios internacionales relativos a la biodiversidad y el cambio climático, promueve asiduamente un conjunto de políticas conservacionistas orientadas a fomentar el ecoturismo y, en general, la mercantilización de las riquezas medioambientales de la Tarahumara.




Bibliografía:

  • Sariego Rodríguez, Juan Luis. La sierras Tarahumara: travesías y pensares. INAHMéxico. 2008.
Cibergrafía:

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